Bonificación del 99% en el ISD: quién puede acogerse en Madrid, Andalucía y Canarias
Las tres comunidades con mayor bonificación del ISD para herencias familiares. Qué requisitos exacto...
Cuándo tributan las opciones sobre acciones y las RSUs, qué es la exención de los 60.000 euros, cómo funciona el diferimiento y qué pasa si vendes las acciones después.
Las stock options y las RSUs (Restricted Stock Units) son una forma de retribución en auge en España, especialmente en empresas tecnológicas y startups. Son populares porque alinean los intereses de empleados y empresa, pero su fiscalidad en España tiene reglas específicas que muchos beneficiarios desconocen hasta que llega la declaración de la renta.
El error más habitual: esperar a que la acción suba para ejercer la opción y descubrir entonces que ya debías haber tributado, no en el momento de la venta, sino en el momento del ejercicio.
Una opción sobre acciones (stock option) es el derecho —no la obligación— de comprar acciones de tu empresa a un precio predeterminado (precio de ejercicio o strike price) durante un periodo de tiempo. La empresa te concede ese derecho hoy; tú decides si ejercerlo más adelante.
La tributación ocurre en tres momentos distintos:
1. Concesión: En general, no tributa cuando la empresa te concede las opciones. Es una expectativa, no un beneficio realizado.
2. Ejercicio: Aquí está el momento fiscal clave que muchos se pierden. Cuando ejerces la opción —compras las acciones al precio de ejercicio— surge un rendimiento del trabajo por la diferencia entre el valor de mercado de la acción en el momento del ejercicio y el precio de ejercicio que pagas. Este rendimiento se suma a tu base imponible general y tributa al tipo marginal (hasta el 47% en muchas comunidades autónomas).
3. Venta: Cuando vendes las acciones, tributas por la ganancia patrimonial: diferencia entre el precio de venta y el valor de mercado en el momento del ejercicio (que se convierte en el precio de adquisición fiscal de las acciones). Esta ganancia va a la base del ahorro y tributa al 19-28% según tramos.
Ejemplo numérico:
heredIA
Calcula tu caso en segundos — gratis y sin registro
La ley permite una exención de hasta 60.000 euros por el rendimiento del trabajo generado en el ejercicio de opciones, siempre que se cumplan todos estos requisitos (art. 42.3.f Ley 35/2006, LIRPF):
Si se cumplen estos requisitos, los primeros 60.000 euros del rendimiento quedan exentos. Por encima de ese límite, el exceso tributa como rendimiento del trabajo normal.
Importante: Esta exención es incompatible con aplicar la reducción del 30% por rendimientos irregulares (que también podría aplicar en algunos casos). Hay que elegir cuál resulta más favorable para cada situación concreta.
Las RSUs (Restricted Stock Units) no son opciones: son acciones que la empresa promete entregarte de forma gratuita (o a precio mínimo) cuando se cumplen determinadas condiciones (vesting), normalmente el paso del tiempo o la consecución de objetivos.
La diferencia fiscal principal respecto a las options: las RSUs no tienen precio de ejercicio. En el momento del vesting (cuando las acciones te son entregadas), el valor íntegro de las acciones constituye rendimiento del trabajo. No hay diferencial entre strike y mercado: simplemente recibes acciones valoradas a precio de mercado.
Ejemplo:
Las RSUs no se benefician de la misma exención de 60.000 € que las stock options (la exención es específica para opciones del art. 42.3.f), aunque sí pueden aplicar en algunos casos la reducción del 30% si el periodo de generación es superior a dos años.
En empresas no cotizadas (startups, por ejemplo), ejercer una opción implica pagar el precio de ejercicio y tributar por el rendimiento del trabajo, pero no poder vender las acciones porque no hay mercado secundario. El trabajador tributa hoy por un beneficio que aún no ha podido realizar.
Este problema tiene una solución parcial desde la reforma fiscal de 2023: el diferimiento del pago del IRPF para empleados de startups. Bajo determinadas condiciones (empresa que cumple requisitos de startup según Ley 28/2022), el pago del IRPF correspondiente al rendimiento del ejercicio puede diferirse hasta que:
Este diferimiento convierte el problema de liquidez en un problema temporal: no elimina la obligación tributaria, sino que la pospone hasta que haya liquidez real.
La decisión de cuándo ejercer una opción tiene consecuencias fiscales significativas:
Ejercer cuando el diferencial es pequeño (precio de mercado cercano al strike) reduce el rendimiento del trabajo en ese momento, aunque la ganancia futura tributará como ganancia patrimonial al tipo más favorable del ahorro.
Esperar a que el diferencial sea grande genera un rendimiento del trabajo mayor en el ejercicio, tributando al tipo marginal potencialmente alto. El beneficio es aplazar el pago.
Si la empresa va a salir a bolsa o ser adquirida: puede tener sentido ejercer antes del evento para aprovechar el diferimiento, si aplica, o para gestionar el impacto en la declaración del año del evento.
La interacción entre el tipo marginal del trabajador, el periodo de tenencia, la aplicación de la exención de 60.000 euros y el diferimiento de startups hace que cada situación sea distinta. La consulta con un asesor fiscal especializado en retribución variable es especialmente valiosa antes de ejercer opciones con un diferencial significativo.
heredIA
Usa nuestra herramienta gratuita para obtener una estimación y, si necesitas el servicio completo, lo tienes por €199 · Pago único.
Ver servicio completo · €199 · Pago único →Las tres comunidades con mayor bonificación del ISD para herencias familiares. Qué requisitos exacto...
El valor de adquisición de un inmueble heredado no es lo que pagó el fallecido, sino el valor declar...
El capital del seguro de vida no forma parte de la herencia pero sí tributa en el ISD. Cómo incluirl...
Newsletter de heredIA — quincenal, sin jerga
Planificación patrimonial, herencias e impuestos en España.